viernes, octubre 20, 2006

Y viva la verdad... aunque sea por equivocación

Mi amigo Saul ha escrito hoy en su blog sobre un tema bastante interesante, aprovecho para recomendar su lectura. Resulta que hace unos días envié un mensaje de mov y el destinatario no fue el que yo quería, es decir, me equivoqué, o más bien se equivocó mi pulgar, que en ciertas ocasiones parece tener vida propia y pasar olímpicamente de las órdenes que da el cerebro. Las consecuencias de seleccionar un nombre incorrecto y seguidamente presionar sobre la tecla "enviar" son diversas y dependen de mil factores, pero creo que hay unas cuantas comunes. Partiendo de la base de que te des cuenta del error cometido (siempre se puede dar el caso de que creas que no te has equivocado y luego la sorpresa sea mayor) cuando la pantalla se ilumina mostrando: "enviado mensaje", estalla la locura; la boca empieza a pronunciar compulsivamente alguna que otra palabreja poolíticamente incorrecta, el cerebro, por su parte, intenta buscar una solución, básicamente porque cree que la hay, pero se equivoca, y el cuerpo toma vida propia intentando llevar el mov a algún lugar donde no haya cobertura, craso error porque en esos casos siempre hay cobertura y el resultado es la realización de una serie de movimientos extraños, estirando y encogiendo extremidades sin ningún sentido... un proceso de segundos que te deja agotado por la tensión y que siempre podría empeorar si alguien entrara por la puerta porque no habría explicación lógica para justificar la expresión de nuestra cara. Y el mensaje se envía, y el mensaje llega, y la información es recibida... alguien se entera de algo de lo que no debería enterarse, o al menos, que nostros creemos que no debería saber. Bueno, la experiencia me dice que aunque la verdad no sea siempre una gran aliada, nunca hay que arrepentirse de decirla aunque arrastre consigo asumir las consecuencias de lo dicho. Será que nos hemos acostumbrado a no decir la verdad, a eludir información sin ningún cargo de conciencia? será será... será el café, o las nuevas tecnologías, o será quizás que de una manera u otra siempre sale la verdad... Que viva la verdad aunque sea por equivocación.

3 comentarios:

Saül Caballero dijo...

SECOND NATURE...

Si ya lo decía Nokia... hay qye pensar las cosas que hacemos sin pensar

investigador dijo...

La tesis es divertida. Un consejo para futuros errores: cuando una información no llega de la forma deseada siempre es culpa del emisor. No lo olvides...Por otra parte, no le eches nunca la culpa a tu pulgar porque no sabes para qué lo puedes llegar a necesitar. Estoy seguro de que el accidentado receptor incluso agradeció el sms. Me imagino que no tardó en contestar y dar su aprobación a lo recibido.

Miradaenfuga dijo...

La situación es realmente divertida vista desde la lejanía, pero vivirla debe ser otra cosa. Yo, pensando en esto, estos días me he asegurado bien de que el destinatario de mis sms fuese el adecuado, con tanto trajín...jaja! Siempre preferimos la verdad de los demás, pero hay que reconocer cuánto interés ponemos en ocultar la nuestra, nuestra propia verdad. Tapadita está más mona, en según qué ocasiones...